Varea, un diamante en bruto

Valencia – Última de Fallas
Varea, un diamante en bruto
Varea, tiene las bases más robustas de toda la novillería andante. Está macizo y templado como el acero. Da gusto verlo andar por la plaza. Fin de feria: ahora sí, la peor Feria de Fallas que se haya podido ver jamás.
POR PEPE MORATA 22/03/2015 purezapie1

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Varea en un derechazo

Campana y se acabó. La bajeza se había consumado y terminaba, ahora sí, la peor feria de Fallas que se haya podido ver jamás. Abandonábamos la plaza con enorme desazón, con la cabeza gacha, los brazos caídos a plomo y el andar fatigado, asumiendo la derrota de una filosofía, de unos ideales, de una forma de entender la Tauromaquia que ya existía tres siglos antes de que los coleguitas Simón&Santi&Nacho fueran meros proyectos de humanidad y, a la vez, antitaurinismo. No tiene perdón de Dios el daño irreparable que le habéis hecho a nuestra plaza de Valencia. Espero que la historia os haga justicia y os señale para los restos como los peores empresarios que hayan pasado por el Coso de Monleón. Ahora, cuando ya hemos posado nuestro trasero en lo más bajo que jamás hayamos podido imaginar, nos podría consolar que sólo podemos ir hacia arriba porque a peor es imposible. Y es cierto, pero, por otro lado, el saber que vamos a tener a estos empresarios hasta allá por el 2019, como un grano en el culo, nos da razones de peso para entregar las armas en la lucha por la recuperación de Valencia. Ahora mismo todo es oscuridad, utopías e incertidumbre en nuestro porvenir. Para dar el punto y final a la Feria de Fallas de Valencia estaba programada una novillada de “El Parralejo”, propiedad de José Moya y descendencia directa de Jandilla, hoy por hoy la ganadería más cotizadas para las novilladas de postín, esas novilladas tan bien vistas por el taurinismo por echarles a los chicos auténticos merengues como si les estuvieran haciendo un favor malcriándolos en la comodidad del novillo que se deja hacer todas las perrerías del mundo. O como si aquel “Vinatero” de Prieto de la Cal, que nos descubrió hace un año a Varea en Castellón, encarnara todos los males del toro de lidia de los que hay que apartar a los chicos. ¡Gloria eterna para los novillos de las ganaderías más asqueadas por el sistema que nos descubren novilleros de la talla de este Varea! La ganadería del Sr. Moya ya nos es conocida por ser la mar de resultona para esas novilladas donde lo único importante es cortar todas las orejas que se pueda independientemente de cualquier otra consideración, por ser una ganadería que está al límite de la mansedumbre por exceso y la casta por defecto. Y en efecto esta tarde lo hemos podido comprobar en seis novillos muy agradables para los chavales pero que poca importancia han dado al asunto por resultar blandurrios, mansos y fofos. Se han hinchado a besar la arena, han sacado a pasear su lengua con descaro a las primeras de cambio y todos han apuntado en mayor o menor medida a rajarse tan pronto como se sentían podidos. Y los que tenían la fortaleza mínima para mantenerse derechos no hacían otra cosa que transmitir tedio por sus bobaliconas embestidas. Perfecto colofón para el holocausto ganadero que han sido estas Fallas 2015, del que solo cabe rescatar la aceptable novillada de López Gibaja. Y es que lo que mal empieza, mal acaba.

Jorge Expósito tuvo en sus manos el lote de más calidad de la tarde y solamente fue capaz de aprovecharlo a medias. El primero de la tarde fue bueno para el torero pero de muy poca transmisión por su escaso empuje y el de Algemesí no pasó de correcto, a veces acusando el nerviosismo y sin terminar de centrarse en el toreo fundamental. Y cuando lo hizo brotaron algunos naturales de buena factura pero poquito ajuste que pronto se difuminaron en el océano de circulares y toreo ligero que no hicieron ningún favor a la rotundidad del conjunto. En el cuarto se fue a recibirlo al centro del ruedo por saltilleras y cobró un buen trastazo. Buen novillo este cuarto, seguramente el mejor del encierro, con el que Expósito mejoró por momentos las sensaciones que dejó en su primer novillo. Más pausado y seguro de sí mismo, firmó buenos pasajes sobre la mano derecha en muletazos largos y ligados. El pésimo uso de la espada le privó de tocar pelo.

No terminó de estar Ginés Marín a la altura de lo esperado con el segundo de la tarde, sobrero de “El Parralejo” que reemplazaba un hermano suyo que se lesionó de salida y que apuntó muy buenas cosas mientras duró en el ruedo. No acertó siempre a llevar embebida la embestida del “jandilla”, algo descompuesta por el fondo de manso que tenía el bicho unido a su blandura de pezuñas y marcadas querencias. El quehacer de Marín quedó un tanto desaliñado y con notables altibajos, notoriamente mejorable. Pero se superó en el quinto toreando enfajado y largo al natural a un animal descastado que rayaba la invalidez. Extraordinario el concepto del extremeño, muy pura la colocación y con un temple natural de sensación, aguantando con la pañosa muerta a que el novillo metiera la cabeza y tirar de él con superior pulso y con el valor añadido de hacerlo en mitad de una ventolera que hubiera descompuesto a cualquiera. Algunos naturales fueron de grandísimo nivel y, tras una estocada tendida, paseó una oreja que sabe a demasiado poco conociendo el fondo de este Ginés Marín. Nos quedamos con ganas de más.

Varea, de Almassora, tiene las bases más robustas de toda la novillería andante. Está macizo y templado como el acero. Da gusto verlo andar por la plaza, rezuma empaque en las antípodas de los novilleros del pitiminí y la floritura superficial. Su toreo de capa al tercero de la tarde fue sencillamente deslumbrante, seis verónicas acompasadas, mecidas y lentísimas, no sin antes haber presentado sus credenciales en su turno de quites en el segundo con unas ajustadas chicuelinas rematadas con una media abrochada que fue pura delicatesen. El tercero de la tarde estaba inválido de remate, a duras penas se podía mantener en pie y Varea, tan poderoso y rotundo, apenas pudo hacer esbozos sueltos de su inmaculada mano izquierda en contados naturales y alguna trincherilla de cartel en tanto que el bicho se daba un costalazo y otro. Con el último del serial, “Solterón” de nombre, formó un taco mayúsculo en un trasteo que siempre fue a más, basado fundamentalmente en el pitón derecho donde le permitía aliviar algo más los azotes del viento en su muleta. Emplazado en el centro del ruedo le fue tomando el pulso a la descompuesta embestida de “Solterón”, limando asperezas con sus engrasadísimas muñecas y poco a poco, lo crujió en tandas de varios muletazos, encajado y hundido, de suerte cargada y muñeca rota, llevando siempre cosidos los pitones a las telas con soberbia cadencia. Algunos pases de pecho fueron de revolución, lentos y arrastradísimos hasta la hombrera contraria. Y cante grande en el toreo accesorio, trincheras, desdenes y afarolados y un cierre de faena flexionando las rodillas. Una estocada entera de regular ejecución pero que fue efectiva para hacer rodar al novillo puso en su esportón dos orejas, la segunda perfectamente cuestionable. Pero más allá de despojos, ahí queda la sensación de un novillero con un armazón a prueba de bomba con sobrada capacidad para compromisos de mayor envergadura. Y, a partir de ahora, échenle novillos de verdad, por favor, no babosas que flaco favor le hacen a su toreo.

Y con esta novillada se puso fin de la cita fallera, compendio de todas las bajezas de esta tauromaquia que nos ha tocado vivir. Cerrojazo y a esperar hasta julio.
El toro a toro
1º.- “Gestor”-31, negro, 449 kilos. Tres años con tres meses. Muy discreto de presencia. Enseña poco motor desde su salida, parado y topando descompuesto al capote. Derriba de latiguillo en el primer encuentro a Jaime “Soro” mientras que en el segundo lo agarra caído en tanto que el novillo de emplea con clase. Noble y templado en sus embestidas pero falto de finales, con tendencia a aburrirse para acabar buscando tablas.

2º.- “Rociador”-1, negro mulato, 450 kilos. Utrero con dos meses. Bonito novillo, bien reunido, ligero de carnes, fino de puntas y cerrando la cara. Sale con muchos pies y rematando contra los burladeros. Pierde dos veces los remos de salida y se lesiona en una de ellas. Toma dos puyazos con buen estilo, apretando con los riñones y con la cara encajada en el peto. Blandea excesivamente por la lesión y es devuelto.

2º BIS.- “Maestro”-26, negro mulato, 532 kilos. Utrero con cinco meses, el más viejo del encierro. Menos agradable, despegado del suelo, altito por delante, chato y puntas finas. Apagado de salida y con cortito viaje. Mansote desde su salida, sale suelto en dos varas de Guillermo Marín donde apenas le atiza. Se duele en banderillas. Le cuesta romper hacia adelante, cortito de viaje y muy blando, perdiendo repetidas veces las manos.

3º.- “Pelirrojo”-19, castaño bragado, 490 kilos. Otro utrero con dos meses. Chico, feote, tremendamente bajo de cruz y cómodo de cara. Muy blando y suavón en el capote de Varea. Toma dos puyazos de Pedro Muñoz, apretando con fuerza en el primero donde el piquero marra y siendo simulado en el segundo. Absolutamente vacío para la muleta por inválido, descastado y muy apagado.

4.- “Agitador”-4, castaño, 514 kilos. También con tres años y dos meses. De buena estampa, serio y con más cuajo que los anteriores. Queda muy mermado desde los primeros tercios por dos duras volteretas. “Jabato” lo mide muchísimo en dos encuentros donde no le alcanza a meterle las cuerdas. Muy claro en su embestida, nobilísimo, justo de fuerzas y apuntando con rajarse.

5.- “Recobero”-27, negro mulato. Tres años y tres meses. Estirado, hecho cuesta arriba, estrecho de culata y degollado. Abanto y mansote de salida. También sale suelto de dos encuentros con Agustín Navarro. Aprieta para dentro en banderillas de manso. Rozando la invalidez, muy descastado y aburriéndose en el final del muletazo.

6.- “Solterón”-23, negro mulato, 498 kilos. Tres años con cuatro meses. De menor lámina y poca cara. El que mejor pelea en varas hace de todo el encierro. Marronazo de Santiago Pérez en el primer topetazo mientras que en el segundo se agarra en la yema. Buen tranco en banderillas. Bueno para el torero, noble y boyante, como todos sus hermanos acusando la falta de fortaleza y la tendencia a aburrirse en los finales.
Los puntos sobre las íes
-Buen nivel del peonaje toda la tarde. Sobresalientes en la brega y clavando banderillas de Raúl Martí y Javier Ambel.

-Es absolutamente necesario prohibir la venta de alcohol dentro de la plaza de toros de Valencia. Hemos visto cada numerito en esta feria….

-Algunos novillos han tenido más cuajo que muchos toros de Garcigrande, Zalduendo, Juan Pedro o Victoriano del Rio. ¡Que se os caiga la cara de vergüenza!

-Este año, por primera vez en la historia, no se celebrará la tradicional corrida de mayo en honor a la Virgen de los Desamparados, así que hasta julio estaremos a dos velas. Que peste de empresa.
Valencia. Última de la Feria de Fallas. Novillos de El Parralejo para Jorge Expósito: saludos tras aviso en ambos. Ginés Marín: vuelta al ruedo tras petición y aviso y oreja tras aviso. Varea:saludos tras aviso y dos orejas.

 

Miguel Angel Coronado

Author: Miguel Angel Coronado

Aficionado práctico por herencia. El Choni.

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